Náutica: la sal, el depósito y lo que se agarrota
Un barco no se estropea navegando. Se estropea parado, que es como pasa la mayor parte del año.
Tres problemas distintos, y sólo uno se ve
La corrosión se nota. El depósito y el frío no avisan hasta que te dejan sin motor.
La sal
Herrajes agarrotados, cables de mando duros, bornes sulfatados y tornillería de inox comiéndose el aluminio del fueraborda. Es lo único que se ve venir.
El depósito
Meses parado y medio vacío: condensación, agua en el fondo y bacterias en la frontera. El diesel bug. No da la cara hasta que hay mar de fondo.
Las parafinas
El gasóleo naval cristaliza con el frío y tapona el filtro. Se previene sólo antes, y en el barco «antes» quiere decir el último repostaje del otoño.
La sal no acelera la corrosión: la multiplica
Porque el agua salada conduce la electricidad, y en cuanto hay corriente entre dos metales distintos uno de los dos se disuelve.
Es la corrosión galvánica, y en un barco la tienes en todas partes sin buscarla. El caso de manual: el aluminio de la cola de un fueraborda con tornillería de acero inoxidable. El inox es mucho más noble, así que el aluminio se sacrifica. No falla el tornillo: falla el agujero donde va roscado.
Y el inoxidable tampoco se libra. Su protección es una capa pasiva que necesita oxígeno para regenerarse; en los resquicios donde no llega —bajo una arandela, dentro de una rosca, en la junta de un herraje, bajo un cabo mojado— deja de protegerse y se corroe hacia dentro, sin que se vea nada por fuera.
El depósito: el problema que deja tirado
Y el que más nos compran, porque el resultado se ve al purgar el decantador.
Un depósito de embarcación reúne todas las condiciones para lo peor: pasa meses parado y medio vacío, con el aire de dentro condensando humedad cada vez que baja la temperatura. Esa agua cae al fondo, el gasóleo flota encima, y en la frontera entre los dos crecen bacterias y hongos. Es el diesel bug: una masa oscura y viscosa acumulada en el fondo.
Aquí está lo que lo convierte en un asunto de seguridad y no de mantenimiento: mientras el barco está quieto, el lodo está quieto. El día que hay mar de fondo el depósito se agita, todo eso se pone en suspensión y se va derecho al filtro. El motor pierde revoluciones y se para. Con mala mar y sin propulsión.
El prefiltro decantador
Si al purgarlo sale agua o un poso oscuro, ya lo tienes. Es donde se detecta antes y donde más barato sale resolverlo.
Tras un parón largo
Después del invernaje o de varios meses sin salir. Cuanto más tiempo con el depósito a medias, más agua condensada y más biomasa.
El depósito de tierra
Muchas veces la contaminación no nace en el barco: viene del depósito del pantalán o de la nave. Tratar sólo el barco deja la fuente intacta.
El frío, para quien navega o amarra en el interior
El gasóleo lleva parafinas disueltas que, al bajar la temperatura, cristalizan y taponan el filtro. En la costa mediterránea es raro; en puertos de interior, embalses y zonas de montaña, no.
Se previene y sólo se previene: el tratamiento actúa sobre los cristales mientras se forman, no sobre los que ya están hechos. Si el filtro ya está tapado hay que cambiarlo y templar el circuito, y tratar después para que no se repita.
| Dosis | Protección hasta | Cuándo se echa |
|---|---|---|
| 1 L por cada 1.000 L | −22 °C | Antes del llenado y con el combustible al menos 10 °C por encima de su punto de enturbiamiento |
| 2 L por cada 1.000 L | −27 °C | |
| 3 L por cada 1.000 L | −32 °C |
Tres productos, tres frentes
Ninguno de los tres es específico de náutica. Los tres son de uso profesional y en el barco es donde más se notan, porque es donde más tiempo pasa todo parado.
Super Desgripante + Antifricción
Declara alto poder dieléctrico: no conduce la electricidad, así que se aplica directamente sobre bornes y conectores. Desplaza la humedad, desbloquea lo agarrotado, penetra en la funda de los cables de mando y deja película antifricción en lugar de evaporarse.
A bordo sustituye a varios botes: desgripante, lubricante, protector anticorrosión, desplazante de humedad y antiagarrotamiento de roscas.
18,00 € · aerosol 400 ml
Predator Diésel
Bactericida de amplio espectro con doble solubilidad: actúa en el combustible y también en la fase de agua del fondo, que es donde vive el microorganismo. Tiene uso preventivo y tratamiento de choque para depósitos ya contaminados.
Tras un choque hay que filtrar entre 24 y 72 horas después para retirar la biomasa muerta, o los restos acaban en el filtro.
42,95 € · 1 L | 169,95 € · 5 kg
Antifreeze Diésel
Antiparafinas para gasóleo naval, y también válido para gasóleo A, B y C. Mantiene los cristales pequeños y no adherentes para que sigan pasando por el filtro en lugar de taponarlo.
Es preventivo: se añade antes del llenado, con el combustible templado. Después ya no hace nada.
33,05 € · 1 L | 154,88 € · 5 L
Si no tienes claro cuál te toca, mándanos una foto del decantador o del herraje por WhatsApp al 661 59 81 75. Si con uno basta, te diremos que compres uno.
La rutina que de verdad funciona
Tres momentos. El tercero decide cómo empiezas la temporada siguiente.
Agua dulce y a otra cosa
Enjuagar es lo más barato y lo más eficaz que existe. Cubierta, herrajes y, en fueraborda, el circuito de refrigeración según indique el fabricante. No quita la corrosión, pero le quita el combustible.
Contactos y mecanismos
Bornes, regletas, portafusibles, conectores de luces y sonda. Cables de mando accionados a tope varias veces. Herrajes abiertos y cerrados. Si algo cuesta, tratarlo ya, no en agosto.
La pasada que ahorra el mal rato
Película protectora en herrajes, tornillería, cables, bornes y conectores. Y el depósito tratado antes de dejarlo parado, que es cuando cría. La diferencia entre empezar navegando o empezar desmontando.
Lo que no arregla ningún bote
Preferimos decírtelo antes que venderte una expectativa que no se cumple.
La jarcia y lo estructural
Un cable con hilos rotos, un tensor con juego o un herraje agrietado se sustituyen. Proteger alarga la vida de lo que está sano; no devuelve la vida a lo que ya falló.
Los ánodos de sacrificio
Son la defensa contra la corrosión galvánica de la obra viva y se consumen a propósito. Se revisan y se cambian. Ningún producto los sustituye ni alarga su vida, y desconfía de quien diga lo contrario.
La corrosión ya avanzada
Si el aluminio está exfoliado o el inox picado en profundidad, el daño está hecho. Aquí toca reparación, y cuanto antes se vea, más barata sale.
Saltarse el agua dulce
Ningún tratamiento compensa no enjuagar. La película protege lo que hay debajo; si debajo dejas sal cristalizada, la estás encapsulando con ella.
Lo que más nos preguntan
¿Se puede aplicar sobre la instalación eléctrica del barco?
Sí, es uno de sus usos principales a bordo: el Super Desgripante declara alto poder dieléctrico, o sea que no conduce la electricidad y no crea caminos de corriente entre contactos que deben estar separados. Aplícalo siempre con la instalación sin tensión y la batería desconectada, deja escurrir y conecta cuando esté seco al tacto.
¿Qué es el diesel bug y por qué le pasa a los barcos?
Es la contaminación microbiana del gasóleo: bacterias y hongos que crecen en la frontera entre el agua condensada del fondo del depósito y el combustible. Le pasa especialmente a los barcos porque el depósito pasa meses parado y medio vacío, que es justo lo que favorece la condensación. Se resuelve con un bactericida y filtrando después para retirar la biomasa muerta.
¿Por qué se corroe el inoxidable de mi barco si es inoxidable?
Porque su protección es una capa pasiva que necesita oxígeno para mantenerse. En los resquicios sin oxígeno —bajo una arandela, dentro de una rosca, en la junta de un herraje o bajo un cabo mojado— esa capa no se regenera y el acero se corroe, muchas veces hacia dentro y sin que se vea por fuera. El A4 (316) aguanta bastante más que el A2 (304), pero tampoco es inmune.
¿Sirve para los cables de mando del fueraborda?
Sí. Aplicado por el extremo penetra en la funda y deja película lubricante, que es lo que evita que el acelerador y el cambio se pongan duros a mitad de temporada. Si el cable ya está agarrotado del todo o tiene hilos rotos, hay que sustituirlo.
¿Sustituye a los ánodos de sacrificio?
No. Los ánodos protegen la obra viva consumiéndose ellos y hay que revisarlos y cambiarlos cuando están gastados. Son cosas distintas: el ánodo protege el conjunto sumergido, el producto protege herrajes, mecanismos y contactos.
¿Vale también para el remolque del barco?
Sí, y es de los sitios donde más falta hace, porque el remolque se sumerge en agua salada en cada botadura. Bujes, mecanismo del cabrestante, cables, rodillos y sobre todo el conector de siete o trece pines, que es la causa número uno de que fallen las luces.
Tengo el depósito de gasoil en el pantalán, ¿lo trato también?
Sí, y probablemente antes que el del barco. Si la contaminación viene del depósito de tierra, tratar sólo la embarcación deja la fuente intacta y vuelve en el siguiente repostaje. Llámanos y calculamos la dosis según los litros que almacenes.
En resumen
Enjuaga con agua dulce, trata el depósito antes de dejarlo parado y no guardes el barco sin película protectora en herrajes, cables, bornes y conectores.
Es media hora de trabajo en el invernaje que te ahorra la mitad de los sustos del año que viene. Y si algo se ha quedado duro, trátalo ya: lo que se queda duro se acaba forzando, y lo que se fuerza se rompe.
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